No se trata de obtener buenos resultados, se trata de demostrar que está entendido.
Demostrar es la palabra adecuada para esta entrada, una simple demostración lleva a los alumnos a muchas otras demostraciones, a eso que los más curiosos llaman "descubrir" y que se queda en una simple demostración ilusoria para un niño porque éste nunca había tenido conocimiento de ello.
Nadie dijo que el aprendizaje fuera fácil pero para aprender hay que tomar el esfuerzo de la mano y, así, continuar adelante; de la facilidad nadie aprende pero de la dificultad todo es un renacer de conocimientos.
Pongamos, por ejemplo, un problema de matemáticas:
- Un problema de matemáticas, valga la redundancia, se trata de un problema para el alumnado. Desde que los alumnos oyen la palabra "problema" ya les comienzan a surgir las dudas, ya empiezan a pensar que eso les va a causar razonamientos que les llevarán a algo sin saber, por el momento, que es ese algo.
¿Qué ocurre cuando los alumnos no saben llevar a cabo el razonamiento adecuado y no les lleva al resultado esperado?
Los alumnos se decepcionan, lo primero que piensan no es que pueden seguir intentándolo y que pensando un poco más pueden resolver el problema, no, una mayoría lo dejan de lado. Es aquí cuando empiezan los primeros problemas con las matemáticas. Hay que erradicar ésto. Yo propongo la opción de cambiar el término "problema" por otro distinto como puede ser el término "demostración".
Tengo claro que un esfuerzo no sólo es una recompensa, es algo más que eso, es una demostración.
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